Agua, fuego y tierra

Un blog de viajes en Nicaragua
Puente Santa Fe, Río San Juan
Inspiración

Reflexiones sobre el turismo en Nicaragua

Desde hace 5 años vengo viajando en la medida de mis posibilidades por Nicaragua y compartiendo mis experiencias con ustedes en este humilde blog. En este tiempo he aprendido mucho y he llegado a formarme ideas y criterios claros sobre la situación del turismo en Nicaragua, entre ellos y el más lógico, a Nicaragua le falta mucho en desarrollo turístico y no solo me refiero a la infraestructura sino también a la parte educacional y cultural, el nicaragüense promedio desconoce muchísimo de su propia cultura.

 

Cuando apenas comenzaba a conocer de este mundo, pensaba que estábamos bien, pero me he dado cuenta que no es así. Para comenzar no poseemos políticas públicas relacionadas directamente con el turismo, no se hacen campañas publicitarias apropiadas ni dentro ni fuera del país (en el extranjero piensan que seguimos en guerra o que estamos en África). Dentro del país las campañas se modifican mensualmente haciendo que ninguna quede anclada en las mentes de las personas, ¿pensás que no es así? Entonces decime vos, ¿cuál fue el nombre de la última campaña turística sin buscar en internet? Ni te acordas.

 

Queremos atraer turistas que gasten más de $40 diarios con la misma infraestructura de hace 10 años y no estoy pidiendo grandes inversiones ni mucho menos extranjeras, que después vienen compran las tierras a precio de guante mojado y lo hacen de élite -no- sino invertir en detalles significativos, irlo haciendo poco a poco, con un plan diseñado a corto, mediano y largo plazo. Apoyar las iniciativas comunitarias, aquellas donde es la comunidad la que rige cómo y cuándo hacer la inversión, porque ESE es el futuro, apoyar las actividades que realizan las comunidades para seguir existiendo.

 

Y otro aspecto, seguimos aferrados a la publicidad extranjera donde nos incluyen en titulares de este estilo: “Nicaragua, entre los 10 países más baratos para visitar”, “Nicaragua, paraíso para mochileros”, etc y no me refiero a que este tipo de turismo sea malo – no- porque hay que reconocer que esos 40 dólares o menos son los que han mantenido a este rubro entre los principales de la economía del país.

 

También hay que ver que nos hemos enfocado en el turismo de sol y playa, que no está mal, pero que debemos de diversificarnos, mostrar nuestras montañas, nuestros ríos, que los estamos secando, quemando, despalando y teniendo “pan para hoy, hambre para mañana” eso es a lo que me refiero con la falta de políticas públicas, si protegiéramos nuestra flora y fauna siempre y no por temporadas, las cosas cambiarían y es que al nicaragüense le falta mucha educación cívica; no botar basura en las calles, cauces, ríos, costas, respetar las señales de tránsito, respetar los bienes tanto públicos como privados, no cazar ni maltratar animales y un largo etc.

 

Otro punto a señalar es el transporte (porque la mayoría de las carreteras que he transitado están en muy buen estado), los transportistas a quienes se les han dado concesiones no invierten en comprar buses más grandes, con mayor capacidad y mucho menos a una mejor atención, porque  les aseguro a nadie le gusta ir apiñado en los buses cuando van tanto dentro de las ciudades como interdepartamental.  O que ya no podes salir a determinada hora, porque ya no hay buses en las calles, que estamos mal, eh?

 

Y es aquí cuando me nace otra interrogante, ¿qué está haciendo Nicaragua para ser un destino más inclusivo?

 

Y no solo me refiero a la comunidad LGBT del país, sino también de aquellas personas con alguna discapacidad y/0 que requieran de algún auxiliar para poder movilizarse.

 

En el mes de diciembre visitamos, mi madre y yo, Granada, la ciudad turística por excelencia del país y me fijé que casi ningún hotel cuenta con entradas donde ingresar con comodidad personas en muletas, mucho menos en silla de ruedas. Y eso no solo afecta a mi madre (que en estos momentos se moviliza con auxiliares) sino a todas aquellas personas nacionales y extranjeras que solicitan un servicio de calidad y que no lo reciben.

 

Tengo que hacer mención, encontramos un hotel llamado Jericó en Granada (donde nos terminamos hospedando), que cuenta con una pequeña rampa, que aunque no cumple correctamente con su función, hace un poco más fácil el ingreso al hotel. Las grandes cadenas hoteleras y de restaurantes si cuentan en su mayoría con entradas que facilitan el acceso, pero esta publicación no va dedicado a ellas, esta publicación va dedicada a las micro, pequeñas y medianas empresas  que ofertan un servicio ligado completamente con el turismo (hospedaje, alimentación, transporte, diversión, etc), que recuerden que existen ciudadanos que ocupan auxiliares y que ellos también merecen un servicio y trato de calidad.

 

No esperemos que alguien más haga el cambio que nosotros queremos ver, seamos nosotros el cambio que queremos ver.

 

2 Comment

  1. Te felicito.
    Manifiestas tu sentir y la mayoría de nosotros no lo hacemos.

    ¿Qué nos pasa?.

    Ayer bajamos al sendero de El Caballito que administra la Alcaldía de San Juan de Oriente, según nos manifestaba el guía turístico local.

    Nuestros clientes eran jóvenes y nos dio mucha pena que a la orilla de la laguna encontramos una gran cantidad de árboles a la orilla que si bien nos dieron una excelente sombra, estaban mutiladas sus ramas y no permitían el paso o cubrían áreas que pueden servir para sombrear. Pero otra cosa peor era la basura plástica o de lo que en Nicaragua llamamos poroplast o estiropor tales como tenedores, cucharas, platos, bolsas plásticas de gabacha, chiverías, tapas de botellas plásticas, pedazos de vasos, recipientes, platos, palitos y envoltorios de bombones, etc, etc, etc.

    Dado que somos una nano empresa familiar local como aporte de responsabilidad social, ambiental, económica y técnica nos tomamos la tareas de limpiar humildemente hablando veinte metros de playa y si lo convierto en área limpiamos o recolectamos basura unas 20m x 7m = 140 metros cuadrados.

    En buen Nica. Dirán. Son unos dundos, nosotros ensuciamos para que éstos voluntarios babosos que ni un centavo les dan y nosotros nos damos el lujo de ensuciarles a los otros visitantes que esperan un área verde y un perímetro de playa limpio.
    ¿A quién perjudicamos?

    Es un problema social que llamo.

    Sadismo social.
    Autosuicidio local con repercusiones nacionales e internacionales.

    Por otro lado esta el masoquismo social: No nos defendemos cuando vemos que alguien esta agrediendo, asediando, hostigando a la sociedad, el medio ambiente, la economía y a la técnica.

    Hay que hacer mucho trabajo a nivel individual y esto nace en el seno de una familia con valores, principios, respeto, equidad, justicia, etc, etc.

    1. Muchas gracias Walter por dejarme su comentario.

      Como usted bien dice, cuando uno actúa de la manera correcta (en su caso recogiendo basura botada por otras personas) a uno lo ven como un tonto, lo que no saben ellxs es que los tontxs son ellos, porque al volver ahí y encontrar ese lugar sucio querrán que alguien más lo haya limpiado. Yo recientemente fui a Pochomil y había dentro del agua, en los primeros dos metros de mar un pedazo de vidrio de botella de cerveza, si no ha sido porque andaba observandolo todo y de sandalias, probablemente habría pisado ese vidrio y me habría hecho una herida muy peligrosa en el pie.

      Como usted menciona, debemos de involucrarnos todos, las familias, los colegios, las fuerzas de seguridad pública para que juntos y desde adentro cambiemos para bien y no para empeorar la tan mala situación que tenemos con muchos aspectos sociales. Ver que si cambiamos en esos aspectos (basura, transporte, etc) tendremos mejores condiciones de vida.

      Un saludo y le espero nuevamente por acá

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